Guía de Viajes de Cusco
 
Adventure in Apurímac Canyon (Photo: J.L. Tord)
   
Adventure in Apurímac Canyon (Photo: J.L. Tord)
   
Adventure in Apurímac Canyon (Photo: J.L. Tord)
   
Adventure in Apurímac Canyon (Photo: J.L. Tord)
   
Adventure in Apurímac Canyon (Photo: J.L. Tord)
   
Adventure in Apurímac Canyon (Photo: J.L. Tord)
   
Adventure in Apurímac Canyon (Photo: J.L. Tord)
   
Adventure in Apurímac Canyon (Photo: J.L. Tord)
   
Adventure in Apurímac Canyon (Photo: J.L. Tord)
   
     
   
  -->
Aventura en el Cañón de Apurímac

Estando en Cusco uno se pregunta cómo aprovechar el corto tiempo disponible para conocer más lugares con emociones novedosas. El cañón del Apurímac estaba dentro de nuestras primeras opciones.

El tercer cañón más profundo del mundo ofrece una oportunidad nueva e ingeniosa, en la variedad de opciones que ofrece nuestro polifacético y enigmático ombligo del mundo, el Cusco.

El camino por tierra no es largo, y pronto nos encontrábamos en las balsas de goma preparadas especialmente para soportar el descenso turbulento de los rápidos del río, que marca la frontera entre el departamento de Cusco con Apurímac. La profundidad del cañón es constante, casi no podíamos imaginarnos la posibilidad de una entrada razonable a pie. Las paredes que nos rodeaban se caracterizan por una sorprendente verticalidad que tienta al más avezado escalador de roca. En tres balsas, un catamarán de río y un kayac salvavidas nos lanzamos en una aventura de tres días por el cañón, surcando 50 kilómetros de magníficos paisajes y de un ecosistema intacto. Dentro de las balsas llevamos nuestras carpas, comida y ropa bien impermeabilizada.

Cayendo la noche acampamos en una apacible playa de arena, la fogata calentaba nuestra estadía. Alumbrados por una luna llena que todo lo abarca y te da compañía. El ruido de la noche proviene de la lechuza blanca, que habita en los árboles de la zona, a la ribera del río. Su inquietud proviene de las artimañas que utilizan para cazar el alimento del día. Luego del desayuno acomodamos las cosas en las balsas a fin de equilibrar el peso. Continuamos la aventura cruzándonos con el espectáculo acuático de la nutria del río. Pequeño mamífero de rápidos movimientos que le gusta curiosear las veces que tiene visitas inesperadas. Se encuentra en peligro de extinción..

El capitán de la balsa decidió esperar a fin de que el kayac pueda ver si el paso del siguiente rápido ofrecía condiciones básicas para enfrentarlo. Lo intentamos a velocidad, y viramos 180 grados en la parte más difícil, perdiendo un poco el control, pero bajando finalmente en retroceso a fin de evitar chocar con las soberbias rocas de granito que adornan el recorrido. ¡Todo bajo control!

En la parte más hermosa del cañón pudimos bañarnos lanzándonos de una pared de roca de diez metros hacia una parte mansa y profunda del río, en medio de rocas graníticas muy bien pulidas por la erosión, ofreciendo un paisaje único.

El "patito de los torrentes" nos persigue en el recorrido con la distinción de sus coloridas plumas, que son diferentes a las de la hembra. Son aves muy veloces y pueden bucear contra la corriente. Los podemos ver en varias partes del recorrido, en las partes encañonadas y altas, prácticamente inaccesibles para los caminantes de la zona. Durante el desayuno del día siguiente nos visitó el hermoso zorro andino, que llegó atraído por el olor de la comida. Se fue asomando poco a poco, hasta que vio que no existían problemas para comer el resto del desayuno que habíamos dejado al costado del campamento. También disfrutó los restos de filetes del asado de la noche anterior. Se dejó tomar fotos e inclusive filmar, a menos de diez metros de distancia.

Remando con tranquilidad nos informaron que venían tres agitados rápidos que iban a encender un poco de adrenalina, pero también nos dijo que faltaba poco tiempo para terminar el recorrido. Finalizamos nuestro tercer día con un agradable almuerzo en una caliente playa situada a 2 Km. antes de llegar al histórico puente Apurímac, en donde culminaba la travesía, y en el cual hace más de 600 años transitaban los incas transportando alimentos o enviando ejércitos de soldados por sus antiguos puentes colgantes hacia la batalla.

Juan Luis Tord.

 


Guía de Viaje Cusco - Ver también:


  Bookmark and Share